Eric Carle y el secreto del atractivo de sus libros

" Con muchos de mis libros intento cerrar la brecha entre el hogar y la escuela. Para mí el hogar representa, o debería representar; calor, seguridad, juguetes, tomarse de la mano, ser abrazado. La escuela es un lugar extraño y nuevo para un niño. ¿Será un lugar feliz? Hay gente nueva, un profesor, compañeros de clase, ¿serán amables? Creo que el paso de la casa a la escuela es el segundo mayor trauma de la niñez; el primero es, por supuesto, nacer. Efectivamente, en ambos casos dejamos un lugar de calidez y protección para uno que se desconoce. Lo desconocido a menudo trae consigo miedo. En mis libros trato de contrarrestar este miedo, de reemplazarlo con un mensaje positivo. Creo que los niños son creativos por naturaleza y están deseosos de aprender. Quiero mostrarles que aprender es realmente fascinante y divertido ". Eric Carle 1929-2021

Michael Ende, Fantasía

“Quien no haya pasado tardes enteras delante de un libro, con las orejas ardiéndole y el
pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que
tenía hambre o se estaba quedando helado...
Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque Papá
o Mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien
intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito...
Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una
historia maravillosa acaba y había que decir adiós a personajes con los que había
corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y
rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido…
Quien no conozca todo esto por propia experiencia no podrá comprender probablemente lo que Bastián hizo entoces.”